Día Mundial del Galgo 2021

Una tradición “superable”

No hay ninguna duda que la crianza de los galgos está íntimamente ligada al desarrollo de la caza desde tiempos inmemoriales. Se cree que la raza podría tener orígenes egipcios, pero a día de hoy se considera al galgo gallĭcus canis, como como una raza autóctona de la península ibérica, asentada aquí desde hace muchos siglos.

Día Mundial del Galgo 2021

El galgo se asocia a la ligereza, a la habilidad y a la lealtad. Se lo menta en dichos y refranes y se lo nombra en infinidad de obras literarias, la más famosa de las cuales es el Quijote de la Mancha, en cuyo primer verso alude a que, el hidalgo entre otras “pertenencias” poseía un rocín flaco y un galgo corredor.

No podemos olvidar que Iberia, el nombre que los romanos dieron a estos lares, significa justamente “tierra de conejos”, por lo que es entendible que en su momento se empleara a los galgos para cazar liebres, pero en los tiempos actuales, ya no es necesario salir a buscar la comida al campo con una escopeta y un perro, por lo que esta “tradición” es como poco obsoleta, prescindible y superable.

Mitos de los galgos

La fisiología de un galgo hace que sea un animal ideal para correr, dado que tanto su musculatura, como la conformación ósea lo hacen un ágil atleta y su capacidad cardíaca es mayor que la de otras razas caninas. Los cazadores y galgueros sostienen que si un galgo no corre se estresa, pero está comprobado que estos perros pueden tener una vida doméstica, con ejercicio moderado y ser absolutamente felices.

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Otra de las afirmaciones de los que lucran con estos animales se refiere a que si no se sigue con la caza y las carreras la raza podría extinguirse, lo cual es una falacia en sí misma, puesto que lo que está pasando ahora mismo es justo lo contario, que se están criando de manera descontrolada e indiscriminada y muchos perros tienen problemas por los cruces endogámicos.

Los cazadores sostienen que los galgos que se encuentran las asociaciones que acaban por salvarlos son en su mayoría robados, pero no pueden explicar por qué, si bien se rescatan galgos todo el año, en febrero los abandonos y las denuncias por maltrato y por asesinato se multiplican de forma exponencial. Tampoco es entendible que alguien se moleste en robar un animal y acabe por abandonarlo.

La corta vida útil de un galgo

La conformación física de los galgos los hace unos excelentes corredores, por lo que quienes los crían no solo lo hacen para cazar sino también para organizar competiciones de velocidad, en las que corren tras una liebre artificial como señuelo. Las carreras de galgos son legales muchos países incluida España, incluso en Andalucía se permiten carreras tras presas vivas.

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Un galgo sirve para correr solo durante un tiempo bastante corto, de hecho, si tiene menos de 24 meses solo compite en carreras de cachorros y luego lo hace en las de mayores hasta los 4 años aproximadamente. Durante su vida útil suele vivir en caniles, se lo entrena hasta la extenuación y en muchos casos se lo droga para aumentar el rendimiento. Finalizado este período su destino es la perrera, el abandono o la muerte.

En el caso de los perros que se usan para cazar, su vida útil es aún más corta, ya que solo “sirven” entre los dos y los cuatro años. Después, si bien algunas hembras y machos de sobresaliente constitución pueden ser empleados para la cría, en la mayoría de los casos es el mismo que el de los que corren.

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Una vida de crueldades continua

Para mantener a los galgos delgados, “en forma” y con ansias de caza, muchas veces se les proporciona poco alimento y se les incita a luchar por el mismo, una forma de saber cuál es el perro con mayores capacidades de liderazgo o el más fuerte. Los no patos son desechados cuando aún son cachorros.

Una forma de “entrenamiento” que suelen emplean algunos galgueros y que está permitida por la ley, es la de atar a varios ejemplares a una traílla y sacarlos a correr detrás de un vehículo motorizado generalmente con una persona supervisando el “paseo”. Aun así, muchas veces los perros sufren caídas, quemaduras cutáneas, fracturas y otras lesiones de gravedad.

Un documental revelador

SOS Galgos es una ONG que lucha por los derechos de estos animales, los rescata, los recupera y les busca adoptantes. Participaron en un documental llamado Febrero: el miedo de los galgos, en el que evidencian la problemática de estos animales y denuncian su estado de indefensión y la desidia e impunidad en el que malviven estos animales.

Que una perrera sea el mejor final para un galgo que ha sido fiel, obediente y eficaz como cazador, es de por sí algo deplorable. Pero que, cuando el animal ya “no sirve” o comete un error que “avergüence” a su amo, sea ahorcado, apaleado, arrojado a un pozo o abandonado a su suerte, demuestra que no todos tenemos el mismo concepto de civilización que el resto de los humanos.

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